Quiénes Somos

Naturaleza del ISF

El Instituto Salesiano de Formación (ISF) es una obra de la Inspectoría San José del Uruguay, confiada a la Comunidad Salesiana del Juan XXIII, gestionada por laicos salesianos conforme al espíritu del Capítulo General XXIV de los salesianos.

La Congregación Salesiana en Uruguay ha asumido un nuevo desafío: la puesta en marcha de un instituto que enriquezca la formación permanente y específica de educadores de casas salesianas, de presencias eclesiales y de la sociedad en su conjunto.

Más allá de los programas académicos y carreras concretas, los itinerarios formativos buscan formar actores sociales y políticos con una visión crítica de la realidad, socialmente responsables, con voluntad transformadora y con una mirada de la realidad que privilegie a los más pobres.

En el mediano y largo plazo, aspiramos a que el ISF se constituya en una institución educativa de referencia en la búsqueda de la verdad, la reflexión pastoral y el desarrollo de la cultura, mediante la docencia, investigación y vínculos con la comunidad, apostando decididamente a la construcción de una sociedad democrática, justa, libre, equitativa, solidaria, participativa y de paz.

Proyectándose hacia el futuro, el Instituto se propone constituirse en “terciario” y tender puentes con otras instituciones de nivel superior como forma de ir alcanzando los objetivos de su misión institucional.



Antecedentes

La Congregación Salesiana en Uruguay asumió en un primer momento la puesta en marcha de un instituto de educación superior y aspira que el mismo sea de nivel “Terciario” y “Salesiano”. Desde hace un tiempo varios salesianos y distintos equipos inspectoriales se han abocado al estudio y a la proyección de un instituto de formación.

El proyecto de creación del Instituto Salesiano responde a la opción de la Congregación Salesiana por hacerse presente en el mundo de la educación superior con voluntad de tener una incidencia pastoral, educativa y cultural en la realidad juvenil mediante la enseñanza, la investigación y los servicios de extensión universitaria. Esta inquietud está presente desde los inicios de la obra salesiana en el Uruguay (1877) en el clima fermental de los primeros años del Colegio Pío, renace en la obra fundacional del Instituto de Filosofía, Ciencias y Letras (1954), cuyo primer director y cofundador fue el P. Eduardo Pavanetti, y hoy se transforma en un reclamo que surge de la realidad misma del Uruguay y de la experiencia educativa acumulada por la Congregación a lo largo de su servicio en nuestro país.

Con diversas iniciativas los responsables de la animación pastoral y de la formación permanente de las personas que trabajan en obras salesianas, crearon y desarrollaron infinidad de propuestas formativas tanto para oratorios, animadores, profesores de formación religiosa, equipos directivos, etc. Hasta hace pocos años se contaba con el Instituto Miguel Rúa para la formación inicial de los salesianos. En varias oportunidades se intentó coordinar, reunir y potenciar todos los servicios formativos bajo una misma institucionalidad.

La educación de nivel terciario se ha convertido en herramienta ineludible para la transformación y el desarrollo del futuro de los países. En este sentido, el proyecto de creación del Instituto buscó responder a las necesidades y desafíos que hoy enfrenta la sociedad y la Iglesia uruguaya.

La profundización de los procesos de exclusión social de las últimas décadas, la búsqueda por desarrollar propuestas educativas que sean significativas para el crecimiento personal y la integración social de nuestros jóvenes, y la necesidad de evangelizar y dar sentido a la realidad juvenil, son algunos de los desafíos que impulsan nuestro proyecto educativo. El Instituto busca constituirse en un aporte desde la educación y la pastoral para la construcción de un Uruguay más comprometido con el futuro de sus niños y jóvenes.

El Instituto no constituye un emprendimiento en solitario, sino que por el contrario se propone articular esfuerzos, en primer lugar con las casas y equipos de animación salesiana, y en segundo lugar, con aquellas instituciones universitarias, y educativas en general, con las que comparte los mismos valores y los mismos desafíos. En este sentido, junto con la Universidad Católica del Uruguay el Instituto Salesiano ofreció la Tecnicatura en Educación Social.



Nuestra vinculación con el Juan XXIII

En 2012, la Congregación Salesiana tuvo un nuevo hito en su historia educativa en Uruguay: la inauguración del Instituto Salesiano de Formación. Pero, ¿por qué vincular la creación de este instituto a la historia del Juan XXIII? Las respuestas pueden ser múltiples.

En primer lugar, porque fue la Comunidad del Juan XXIII la que asumió parte de la responsabilidad económica y organizativa en su creación. Por otra parte, porque ambos institutos comparten el mismo director. En tercer término, el Juan XXIII ha aprovechado algunos espacios edilicios, ya sea en salones o la propia biblioteca del Instituto, para desarrollar algunas clases (como danza o teatro, correspondiente a la nueva orientación de Arte y Expresión) y pruebas escritas. Por último, podemos también decir que es parte del trayecto formativo que los salesianos están desarrollando en Uruguay.

Esta idea, que se formula en el marco de un análisis histórico más amplio de la influencia educativa y pedagógica de la Congregación en Uruguay, refiere a la noción de continuidad en los trayectos formativos. Recordemos que en sus inicios los salesianos se concentraron en la primaria, con el Colegio Pío; luego con Talleres Don Bosco en el ámbito de la educación técnica; finalmente, secundaria básica y educación media superior, de la que el Juan fue el representante más notorio. Entrado el siglo XXI, la congregación optó por concretar una obra que venía madurándose desde tiempo atrás. En definitiva, el ISF no es el Juan y este no es el ISF, pero sin duda hay cierta relación, una incipiente historia en común.



Nuestra identidad

La identidad del Instituto se funda en los valores propios del carisma salesiano. Estos inspiran su filosofía educativa cuyo eje es el Sistema Educativo Salesiano que expresa la síntesis de la vivencia espiritual y educativa del amor gratuito de Dios que previene y acompaña. Desde esta perspectiva, la docencia, la investigación y la extensión adquieren un carácter integral que incita al esfuerzo por la promoción de la justicia y la defensa de los niños y jóvenes más débiles de nuestra sociedad.